La señal que buscaba

Siempre fui una persona a la que le gusta los fenómenos paranormales.
Aquel día en que mi Maestra me había comentado lo del viaje a la India me quedó dando vueltas si valía la pena ir solo por 17 días que era lo que podía tomarme de vacaciones en el trabajo.
El viaje era larguísimo, así que opté por hablar y pedir unos días más, incluso sin goce de sueldo. La respuesta fue un rotundo no. Y no tenia que ver con mi desempeño en mi puesto de trabajo, por que a decir verdad era sumamente responsable y proactiva. Tenia que ver con que la vida me estaba apurando, tenia que tomar una decisión, y no había mucho tiempo. 
Le pedí al universo una señal. Algo. Aunque sea ínfimo. Para mi bastaba cualquier mínimo empujón que me hiciera dar el salto. El GRAN salto. Sí, aveces suelo ser muy indecisa.

La cuestión es que apareció la señal que buscaba. Sí, a lo grande y sin escrúpulos.

Una mañana llega el chico del correo a la recepción en la que yo trabajaba y me entrega  los sobres que debo repartir entre los departamentos correspondientes del banco.
Ahí estaba la señal. Entre mis manos había un sobre proveniente de la mismísima India. 

Al principio sentí un apretujón en la panza, luego sonreí y saqué la foto.
Enseguida supe que ese seria el comienzo de mi gran viaje: La India.
No necesitaba pensarlo más. India allá voy.