Lo que alguna vez fui...
¿Como era mi vida antes de ser la atrevida, loca y arriesgada que lo dejo todo para irse por ahí con su mochila?
Durante 4 años trabaje como bancaria. Todas las mañanas me ponía el uniforme, me maquillaba y me sumergía en la vorágine de llegar al microcentro porteño de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Viajaba hora y media entre colectivo y subte para ir. Poder sentarse en alguno de estos transportes públicos era todo una ciencia. Habia días que tocaba dolor de cabeza, otros nauseas y mareos. No había dudas: La misión de llegar al trabajo todos los días se estaba haciendo lentamente insoportable. Mi mente comenzó de a poco a comprender el funcionamiento de este sistema.
Tenes un trabajo con un sueldo fijo por mes, ese dinero te genera una excitación y hambre de consumismo. Pero he aquí el problema: Nos seducen con salarios haciéndonos creer que podemos comprar lo que queremos pero cuando lo obtenemos no tenemos tiempo de disfrutar de ello. Por ejemplo trabajo duro porque quiero comprarme una guitarra a fin de mes para poder tocar música que es lo que me apasiona. Cobro mi sueldo y voy por mi guitarra. Ahora bien, resulta que la guitarra queda en su funda abandonada por que el mismo trabajo que me dio el dinero para comprarla no me deja el tiempo suficiente para disfrutarla. Entramos en un circulo vicioso del que cuesta mucho salir.
La de la foto soy yo en el que era mi puesto laboral (No me dejaban tomar mate, pero lo hacia a escondidas).
Hoy puedo ver que la sonrisa no salia de mis entrañas y que ademas no tenia ni idea en ese momento del cambio profundo al que me iba a lanzar un tiempo después.
Durante 4 años trabaje como bancaria. Todas las mañanas me ponía el uniforme, me maquillaba y me sumergía en la vorágine de llegar al microcentro porteño de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Viajaba hora y media entre colectivo y subte para ir. Poder sentarse en alguno de estos transportes públicos era todo una ciencia. Habia días que tocaba dolor de cabeza, otros nauseas y mareos. No había dudas: La misión de llegar al trabajo todos los días se estaba haciendo lentamente insoportable. Mi mente comenzó de a poco a comprender el funcionamiento de este sistema.
Tenes un trabajo con un sueldo fijo por mes, ese dinero te genera una excitación y hambre de consumismo. Pero he aquí el problema: Nos seducen con salarios haciéndonos creer que podemos comprar lo que queremos pero cuando lo obtenemos no tenemos tiempo de disfrutar de ello. Por ejemplo trabajo duro porque quiero comprarme una guitarra a fin de mes para poder tocar música que es lo que me apasiona. Cobro mi sueldo y voy por mi guitarra. Ahora bien, resulta que la guitarra queda en su funda abandonada por que el mismo trabajo que me dio el dinero para comprarla no me deja el tiempo suficiente para disfrutarla. Entramos en un circulo vicioso del que cuesta mucho salir.
La de la foto soy yo en el que era mi puesto laboral (No me dejaban tomar mate, pero lo hacia a escondidas).
Hoy puedo ver que la sonrisa no salia de mis entrañas y que ademas no tenia ni idea en ese momento del cambio profundo al que me iba a lanzar un tiempo después.
