Sonidos de mi lugar
Hay algo a lo que no puedo renunciar.
No se trata de mi tierra ni mi gente, sino los olores y sonidos de mi lugar.
La cigarra canta en Buenos Aires y el calor se aproxima y su tiempo de aparearse comienza.
Ay el canto de la cigarra!
No se trata de mi tierra ni mi gente, sino los olores y sonidos de mi lugar.
La cigarra canta en Buenos Aires y el calor se aproxima y su tiempo de aparearse comienza.
Ay el canto de la cigarra!
Cuánto lo extraño acá en Dinamarca.